Historia

CRÓNICAS DE LA HISTORIA


CÓMO LLEGARON LOS SALESIANOS AL COLEGIO


RESEÑA HISTÓRICA DEL "COLEGIO DE SAN FERNANDO"


I.      ANTECEDENTES.


El “Colegio de San Fernando”, de Madrid, en su larga historia ha ido experimentando constantes cambios de adaptación.


Es en tiempos del Rey Carlos II, cuando el Beato Simón de Rojas, en el año 1674 funda una Institución bajo la advocación del “Ave María y San Fernando”, para atender a los necesitados de aquella época. Esta Institución ocupó un edificio al final de la calle de Santa Isabel, en Madrid, pero pronto quedó pequeña su capacidad, y en el año 1709 se construyó otro edificio en la calle de Fuencarral, 84, que todavía se conserva: la fachada está rematada con una portada al estilo de Churriguera, ejecutada por Pedro de Rivera. Este edificio será posteriormente declarado monumento nacional, y ello será impedimento para el desarrollo de la Institución. El edificio se construyó y se mantuvo con dinero de la Corona, abierto a jóvenes de todas las provincias de España.


En el año 1800 se añadió a esta obra la población del Asilo de San Fernando, y en 1851 los niños del Colegio de Santa Isabel, fundado por el rey Felipe II y que su sucesor, Felipe III, había situado en la calle de Atocha.


El establecimiento inicial del Beato Simón de Rojas, con sus añadidos, deja de depender de la Corona en el año 1849 y pasa a depender de la Diputación de Madrid. En él se albergan ahora jóvenes de 5 a 13 años de edad, huérfanos, de familias madrileñas tanto de la capital como de la provincia, o de familias que lleven al menos cinco años con residencia en Madrid.


Con el tiempo, la permanencia de los internos se prolonga hasta la mayoría de edad.


El tiempo hace mella en el edificio y, ante la amenaza de ruina, en el año 1916 todos los internos son trasladados a unos locales cedidos por el Ayuntamiento de Aranjuez, con la intención de poder construir otro edificio que estuviese acorde con las necesidades de los tiempos. Estos locales de Aranjuez no reunían las mínimas condiciones: no tenían aulas ni talleres, los locales distaban mucho unos de otros, etc. La plantilla de alumnos quedó reducida a solo 300 internos, que no estaban atendidos.


El Gobernador Civil ordenó a primeros del año 1924 el traslado a El Pardo, pero tampoco estas instalaciones eran adecuadas.


Ya desde el año 1885 se venía pensando en un proyecto ambicioso de construir un nuevo y moderno edificio, que sustituyese al de la calle Fuencarral, pero surgían continuas dificultades para llevarlo a cabo. El edificio de la calle Fuencarral se puso en venta, pero, por estar declarado monumento nacional, no pudo ser vendido.


Se anunciaron diversos concursos para la adquisición de terrenos, pero sin éxito.

II. COLEGIO DE SAN FERNANDO

Por fin, con la influencia decisiva del Directorio Militar y del Gobierno presidido por el General Primo de Rivera, se consolidan las esperanzas durante largo tiempo acariciadas. El edificio de la calle Fuencarral es adquirido por el Ayuntamiento por seis millones de pesetas y con este dinero se tiene la base para construir, en unos terrenos que el Ayuntamiento de Fuencarral cedió en el monte Valdelatas, con proyecto presentado en 1923 por los arquitectos Baltasar Hernández Briz y Francisco Fort.


Estos terrenos de Valdelatas se encuentran a 12 km de Madrid. El proyecto es ambicioso. Se le dará el nombre de “Colegio de San Fernando” para que, al mismo tiempo que se le ponía bajo la protección del Santo Patrón, se desterrara el antiguo nombre de Hospicio, propio de una situación social que la Diputación trata de eliminar.


La construcción del nuevo “Colegio de San Fernando” se pretende que sea una Institución modelo en su género, dotado de todos los adelantos docentes y ambientales, para conseguir la preparación más conveniente de los internos.


Colocación de la primera piedra del Colegio de San Fernando.

Año 1926


El 12 de octubre de 1926, a las 11:30 horas, tiene lugar la bendición y colocación de la primera piedra del Colegio de San Fernando.


Desde sendas tribunas situadas enfrente del Sanatorio Valdelatas, Sus Majestades los Reyes Don Alfonso y Doña Victoria, con los Infantes Don Fernando y Doña Isabel, rodeados de todas las Autoridades, colocaron la primera piedra, con propósito de inaugurarlo para 1930.

La Diputación busca una Congregación Religiosa, que se haga cargo del nuevo Colegio de San Fernando.

Mientras se construía a ritmo acelerado el Colegio de San Fernando, la Diputación de Madrid comenzó a tratar con los Hermanos Maristas para la dirección del colegio, pero después de haber llegado a concordan unas bases para la aceptación, se retiraron los Maristas alegando escasez de personal.


Los Hermanos Maristas presentaron la oferta con las bases a los Hermanos de la Doctrina Cristiana, pero éstos la rechazaron, sin querer ni entrar en conversación, alegando que tenían por norma no aceptar fundaciones que dependieran de entidades oficiales.


Año 1927


Acuden a los Salesianos.

La Reina Madre se interesa para que los Salesianos se hagan cargo del Colegio de San Fernando. Después de respetuosos coloquios por parte del Provincial D. Marcelino Olaechea y después de consultas con los Superiores Mayores de Italia, se dio la negativa, alegando escasez de personal.

En el archivo inspectorial de los Salesianos, de Madrid, se constata que el 12 de abril de 1927, siendo provincial salesiano D. Marcelino Olaechea, la Diputación de Madrid, por medio del Nuncio, solicita que los Salesianos se hagan cargo del Colegio de San Fernando. La respuesta es negativa, alegando que no se dispone de personal para una obra tan grande que necesitaría unos 75 salesianos.

Año 1928


El Nuncio se dirige al Cardenal Gasparri, Secretario de Estado de Su Santidad.

El Nuncio en Madrid, con fecha 2 de noviembre de 1928, en carta dirigida al Cardenal Gasparri, entre otras cosas, le dice:


“Que la Diputación de Madrid quiere a toda costa que una Congregación se haga cargo de la dirección del grandísimo “Asilo per ragazzi”, que está a punto inaugurarse y que albergará a unos 1500 huérfanos. Que la Diputación de Madrid ha tratado ya con algunas congregaciones, especialmente con los Hermanos Maristas y últimamente con los Padres Salesianos, sin conseguir la aceptación, y que ambas congregaciones se lamentan de la escasez de personal para una obra tan grande que necesitaría como mínimo de unos 75 religiosos”.

 

El Cardenal Gasparri se dirige al Rector Mayor de los Salesianos, don Pedro Ricaldone

Con fecha 22-XII-1928, Don Pedro Ricaldone, en un escrito dirigido a Don Tomassetti, le dice que le envía los datos que ha recogido con respecto al “Ospizio di San Fernando – Madrid”, para que responda al Cardenal Gasparri.


Don Ricaldone expone con toda claridad a Don Tomassetti, en escrito que se conserva, y abundando en argumentos para concluir que no podemos aceptar
1º Por falta absoluta de personal
2º Por la índole y grandiosidad de tal obra
3º Por falta de libertad a causa de las inevitables ingerencias de índole política
4º Por las luchas y dificultades que suponen desalojar al personal que trabaja con los huérfanos actualmente
5º Por la insegura base económica
6º Por la experiencia de otras obras semejantes
Por lo que no se puede aceptar.

Año 1929

Don Tomassetti expone al Cardenal Gasparri, con fecha 5 de enero de 1929 las razones por las que, lamentándolo mucho, no es posible aceptar la dirección del Colegio de San Fernando.

En la Memoria de la Diputación del año se lee: “En el año actual estará terminada la construcción del nuevo Colegio de San Fernando, con un gasto de 12 millones de pesetas, y contará con 30 pabellones y una superficie de 550.000 pies cuadrados, en un área utilizable y gratuitamente cedido por el Ayuntamiento de Fuencarral, de 60 hectáreas, dotado de todos los elementos que la ciencia y el progreso permiten, desde una central de calor susceptible de todos los aprovechamientos, hasta los talleres de variados oficios, y granja agrícola con campos de experimentación, constituyendo una verdadera Escuela de Artes y Oficios, en donde los huérfanos de la provincia, en número de 1500, puedan recibir adecuada educación y enseñanza, para convertirse en ciudadanos útiles para si y para la Patria”.

Año 1932


El conjunto de pabellones que forman el Colegio constituyen un verdadero pueblo. Quedó terminado en 1932, tras un desembolso de de más de 13,5 millones de pesetas.

Año 1933


Inauguración del Centro como “Colegio de Pablo Iglesias”


En junio de 1933 fue inaugurado el Colegio bajo el nombre de “Colegio Pablo Iglesias”, en régimen laico.

Año 1934


En junio de 1934 acordó la Diputación la modificación del régimen del Centro, haciéndose cargo del establecimiento las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, designándose un Director administrativo.

Año 1936


La Corporación Provincial, en sesión del 25 de marzo de 1936 acuerda: “Próxima la fecha del 1º de mayo, proyecta esta Corporación Gestora, rendir ese día un fervosoro homenaje a Pablo Iglesias en el Colegio que ostenta su nombre; uno de los actos consistirá en descubrir el BUSTO de tan gran figura. A estos efectos, procede que por la Comisión especial del “Colegio Pablo Iglesias” en unión de esta Presidencia, se estudie y proponga a la Gestora cuanto se relacione con los actos que han de celebrarse con motivo del citado homenaje”


El Presidente de la Diputación de Madrid descubrió el Busto erigido a Pablo Iglesias el día 30 de abril de 1936

Julio: Guerra Civil Española.
La Guerra Civil duró desde el 18 de julio de 1936 hasta marzo de 1939.
Los huérfanos acogidos en el Centro fueron evacuados y los edificios se destinaron a cuartel.
Al finalizar la Guerra Civil española, el Colegio de San Fernando reanuda sus actividades con la labor de las Hijas de la Caridad.


III. LOS SALESIANOS EN SAN FERNANDO

Año 1947


Ofrecen a los Salesianos el Colegio de San Fernando.

La Diputación hace gestiones para que los Salesianos se hagan cargo del Colegio de San Fernando.
Con fecha 15 de diciembre de 1947, el Provincial de Madrid, Don Modesto Bellido, desde Atocha escribe al Rector Mayor de los Salesianos, Don Pedro Ricaldone: “Nos ofrecen el Colegio de San Fernando de la Diputación de Madrid…” Y termina: “deberíamos aceptarlo”

Año 1948


El 17 de enero, el Provincial de Madrid, Don Modesto Bellido, escribe al Rector Mayor Don Pedro Ricaldone, desde Atocha, y le pone unas palabras sobre la aceptación “sin comprometernos a nada y hasta que estén aprobadas las bases definitivas, se podría ir trabajando…”

El 1 de marzo de 1948 interviene el Obispo de Madrid-Alcalá, Mons. Eijo-Garay.


El Sr. Obispo-Patriarca Eijo Garay envía a su Auxiliar Mons. Casimiro Morcillo para que hable personalmente con el Provincial Salesiano. El día que Mons. Morcillo se presentó en la casa de Atocha, fue atendido, en ausencia de Don Modesto Bellido (que se encontraba en Italia) por Don Alejandro Vicente, director de la casa de Atocha, quien informó más tarde al Sr. Inspector don Modesto del interés que el Patriarca tenía en que los Salesianos se hicieran cargo del Colegio de San Fernando.


Al regresar de Italia Don Modesto Bellido, se activan las gestiones para estudiar las Bases del Contrato entre la Diputación de Madrid y la Congregación Salesiana con respecto al Colegio de San Fernando.


Después de muchos cambios de impresiones y de reuniones del consejo provincial de Salesianos, el Contrato se firma el 13 de marzo de 1948 cuyos primeros puntos son:


a) El Colegio de San Fernando tiene como finalidad la formación moral, religiosa, profesional y cultural de los niños y jóvenes a ël acogidos que ingresen en el mismo con arreglo a las normas que establezca la Diputación Provincial de Madrid.


b) Esta labor se llevará a cabo por la Congregación Salesiana, según el método dejado por su Fundador San Juan Bosco y cuyo espíritu se refleja en las Bases de este Convenio.


c) Se darán en el Colegio de San Fernando clases de Primera Enseñanza y también se enseñará a los alumnos algún oficio manual, para lo cual se instalarán aquellos talleres-escuela que mejor contribuyan a la formación de obreros capacitados como: mecánica, carpintería, ebanistería, talla, pintura, electricidad, imprenta, zapatería, música, etc. etc. procurando que funcione también la Granja Agrícola.

La Panadería funcionará como un taller más del Colegio, en la que se elaborará el pan necesario para los distintos Establecimientos de la Diputación, que a su vez facilitará las materias primas que necesite dicho taller, haciendo por su cuenta la distribución de los Centros que estime conveniente.


d) La Dirección del Centro, en cuanto afecta al régimen interno y marcha interior del Colegio como distribución del tiempo, planes de estudio y métodos de enseñanza y educativos, corresponderá a los Salesianos, los cuales propondrán a la Diputación los alumnos que, por su capacidad, puedan cursar otra clase de estudios.

…....


r) Este Convenio entre la Congregación Salesiana y la Diputación de Madrid se considerará por tiempo indefinido, pudiendo rescindirse a petición de cualquiera de las partes, avisando con dos años de antelación.

Termina el Convenio con unas cláusulas adicionales y transitorias:
2ª) La Congregación Salesiana se hará cargo del Colegio el 1 de julio del presente año.

El 24 de abril de 1948, el Provincial de los Salesianos, Don Modesto Bellido envía una carta al Obispo de Madrid,, solicitando poder establecer una nueva comunidad en el Colegio de San Fernando. El 1 de mayo se recibe una respuesta positiva del Obispado de Madrid.

Primera Comunidad Salesiana en el Colegio de San Fernando.

El día 30 de junio de 1948 el Rvdo. Don Alejandro Vicente como Director, con un buen número de Salesianos, toma posesión de la dirección del Colegio de San Fernando:


El alumnado del colegio esperaba con ilusión la llegada de los Salesianos. El recibimiento fue sencillo, pero cordial.
La mayor parte de los Salesianos que formaron esta primera Comunidad eran jóvenes, y pronto se vieron rodeados de los chicos, que los hacían infinidad de preguntas. Una vez transcurrido un tiempo prudencial, se dirigieron todos al salón que hay junto a la capilla y allí el Sr. Director P. Alejandro les dirigió su primer saludo. Entre otras cosas, les dijo:
“Queridos amigos: Es señal de particular predilección el que los Salesianos vengamos aquí, y venimos con mucha ilusión, para hacer todo el bien que nos sea posible. Poco a poco, nos iremos conociendo. Estoy seguro que nos hemos de entender todos muy bien, como buenos amigos. Entre nosotros debe existir en todo momento, confianza, comprensión y alegría. Iremos organizando todas y cada una de las actividades propias de un colegio tan grande y tan importante como éste. Pronto organizaremos los deportes, los estudios con los programas oficiales; los talleres, sobre todo mecánica, carpintería, sastrería, electricidad.


Nosotros, los Salesianos, fuimos fundados para la educación cristiana de la juventud, sobre todo de la juventud más necesitada. Nos espera una gran labor entre vosotros. Tanto la Excma. Diputación, de la que depende este colegio, como los Salesianos estamos empeñados en que este colegio sea un colegio modelo. Nos ponemos desde este momento a vuestra disposición. Contamos también con vosotros. Estoy seguro que el Señor desde el cielo bendecirá esta obra. Os invito a que recéis conmigo un “Ave, María”.


Estas palabras del primer director salesiano, pronunciadas en tono amistoso y paternal, cayeron sobre aquellos jovencitos como lluvia sobre tierra reseca.

Mientras se aguardaba la llegad del Excmo. Sr. Presidente de la Diputación, salesianos y chicos, en amigable conversación, se fueron acercando a la entrada del colegio.


Al llegar el Sr. Presidente, Marqués de la Valdivia, se le recibió con una nutrida salva de aplausos y se pasó al salón de actos, en donde el Sr. Marqués de la Valdivia pronunció un discurso, presentando a los Salesianos, para quienes tuvo grandes elogios y felices augurios.


De este modo entraron los Salesianos en el Colegio de San Fernando.

 

Por cortesía de D. Aureliano Gómez